El cielu por asaltu

Recuperar la dignidá, recuperar la llucha. Documentos pa la hestoria del movimientu obreru y la clase obrera n'Asturies.

Nombre:

lunes, septiembre 17, 2007

La Fosa de Valdediós

Antecedentes:

Al estallar la Guerra Civil a consecuencia del golpe militar del 18 de Julio de 1936, el coronel Aranda, que hasta entonces había tenido engañadas a las autoridades republicanas, se traslada al Cuartel de Pelayo, donde se encontraban el resto de los mandos militares de la ciudad de Oviedo con excepción de los correspondientes al X Grupo de Asalto cuyo jefe, el comandante Alfredo Ros Hernández, se había mantenido leal al gobierno de la República, encabezado por el Frente Popular salido de las elecciones de febrero de 1936.

Todos los mandos de la Guardia de Asalto allí reunidos son partidarios de desobedecer la orden de la sublevación militar contra el Gobierno republicano. Aranda encarga al comandante Caballero, que hasta entonces se había mantenido escondido, que tome el Cuartel de Santa Clara, antiguo convento y sede del mencionado Grupo de Asalto y en donde se encontraban ya civiles en busca de armas para poder organizar la defensa. En cambio, hay pocos Guardias de Asalto, pues la mayoría se encontraban dispersos en la ciudad al cuidado de centros de interés estratégico. A pesar de ser sorprendidos, los guardias y los paisanos que se encontraban en el Cuartel consiguen presentar resistencia hasta el día siguiente en el que tienen que rendirse. Después de la rendición los franquistas asesinaron al comandante Alfredo Ros que enarbolaba un pañuelo blanco de rendición, así como a otros dos guardias y veinticinco milicianos según la declaración de un superviviente.

“Mal español”

Algunos dirigentes de izquierda se reúnen en el asilo Cano-Mata-Vigil para constituir el Comité de Defensa en Oviedo del Frente Popular. Entre ellos está el doctor Luis Laredo, que más tarde sería despedido de su puesto en la Cruz Roja por ser un “mal español”, quien también tenía un Sanatorio en la calle Fuertes Acevedo, en el que trabajaban al menos dos enfermeros del Psiquiátrico, Antonio Piedrafita y Buenaventura Domingo Fernández. Este último, al parecer había sido visto en el Cuartel de Santa Clara, donde había acudido por armas en compañía de otro enfermero llamado Pablo Tolín, e integrando la columna de apoyo a Madrid. Fue detenido por los sublevados franquistas y se le juzgó en Consejo de Guerra el 2 de diciembre de 1936, acusado de “rebelión militar” condenándosele a cadena perpetua.

Una vez pasados los primeros días las fuerzas leales al Gobierno de la República cercan Oviedo.
El Hospital Psquiátrico de La Cadellada queda dentro del cerco establecido por los milicianos del ejército republicano a la ciudad, y en Octubre de 1936 lanzan un fuerte ataque, gracias al cual en la mañana del día 13 ocuparon el hospital que había sido abandonado por sus defensores, dejando atrás enfermos y personal de servicio a su cuidado.
Durante la permanencia de los milicianos en el hospital parece que el Dr. Fandiño se hace cargo del Centro con parte del personal, unos por encontrarse de servicio y otros que acuden nuevamente al trabajo, a pesar de que habían dejado de acudir desde el 19 de Julio anterior.

Existen algunas declaraciones posteriores que dan cuenta de la actividad de algunos empleados durante esos días colaborando con los milicianos, empleados que más tarde serían expedientados y destituidos.
En algunas de esas declaraciones parece ser que los milicianos dieron instrucciones para que los empleados nombrasen a un Jefe del Centro, resultando elegido el capataz de la vaquería, Luis F. Tejuca. Es de suponer que fuese para todos los aspectos que no fuesen médicos.
Militarmente la ofensiva republicana fracasa, y tienen que abandonar a su vez el hospital cinco días después, es decir, el día 18. Los milicianos, en cambio, llevan consigo a parte de los enfermos y del personal, estos últimos tras una estancia breve en Gijón para completar la plantilla se dirigen a un antiguo monasterio cisterciense en Valdediós, cercano a Villaviciosa.
Construido en el año 1200 por Alfonso IX de León, que originariamente estuvo habitado por monjes cistercienses venidos de Sta. María de Sobrado (Galicia) hasta que hubo de ser abandonado por la desamortización de Mendizábal del S.XIX, aún así algunos de los monjes permanecieron en el monasterio hasta su muerte. Se encuentra al lado de la iglesia prerrománica asturiana de San Salvador de Valdediós.
Este Monasterio fue habilitado por las autoridades sanitarias republicanas para hospital y en él estuvieron los protagonistas de estos sucesos casi un año.
Algunos empleados se hicieron acompañar de sus familias con las que fueron ocupando casas deshabitadas, alquilando habitaciones, o incluso en el propio Monasterio, etc., donde la vida transcurrió con bastante normalidad, y donde incluso sus hijos pudieron acudir a una escuela cercana.

Un periodo incluso feliz, según nos relata Antonio Lorenzo, quien se encontraba allí con su madre y hermano, mientras que su padre iba los fines de semana desde Gijón, donde trabajaba. La madre de Antonio Lorenzo, Conchita Moslares junto con su amiga Ángeles García acabaron compartiendo una vivienda en Llaneces, trabajando Ángeles en turno de día y Conchita en el de noche con el fin de tener atendidos a los hijos de ambas cuando una u otra atendían a sus obligaciones laborales.

Antonio Lorenzo contaba entonces con once años de edad. Vive desde hace muchos años fuera de España y es hijo de Concepción Moslares, enfermera del Psiquiátrico ya fallecida, y que a pesar del tiempo transcurrido recuerda con bastante nitidez los hechos vividos en Valdediós.
Es posible que no toda la plantilla permaneciese estable durante todo el tiempo, sino que algunos fuesen incorporándose más tarde y otros sólo durante algún tiempo.
Las únicas incidencias que hemos encontrado registradas en ese periodo fue el suicidio de dos enfermos.
El Juzgado de Villaviciosa abrió diligencias de ambos casos, pero de uno de ellos, dada las características de la muerte cerró el caso sin las mismas.

Casi todo el personal se afilia a su llegada al Monasterio de Valdediós al Socorro Rojo Internacional, sección de Villaviciosa, pues hemos localizado en los microfilms existentes en el Archivo Histórico Provincial de Oviedo, el registro de inscripciones que recoge un primer grupo más numeroso y otros, posteriores, más reducidos. Algunos incluso afiliaron a algún familiar, como por ejemplo Emilio Montoto, que anotó a su esposa e hija. Este registro nos ha servido para el cruce y confirmación de nombres que estuvieron o pasaron por el Hospital así como la relación de personal localizada que aunque no figura fecha, probablemente se hizo hacía el verano de 1937, pues en esas fechas otros hospitales efectuaron también, a petición de la Consejería de Sanidad, listas parecidas.

Es probable que las autoridades republicanas de la Consejería de Sanidad de Asturias y León no pensaran en Valdediós como emplazamiento definitivo, pues hemos encontrado un escrito fechado en Mayo de 1937 en el que solicitan la expropiación de una finca en Hevia (Noreña) con el fin de destinarla a Sanatorio Psiquiátrico. El curso de la guerra haría que estos planes se abandonasen.

También e s posible que el Hospital se usara para estancias de ciertas personas que sin estar enfermas psíquicas lo usaran para estar escondidas por algún motivo, seguramente político. Además según nos cuenta Antonio Lorenzo, ingresaban personas que procedían del frente con neurosis, fatiga de guerra, e incluso algunos de ellos heridos en los combates.

En Oviedo:

Una vez retirados los milicianos del Hospital de la Cadellada, en el que quedaron una parte de los enfermos y del personal sanitario, los gestores de la Diputación abren expedientes de depuración prácticamente a todos los empleados, incluso a algunos que no marcharon en su retirada con los republicanos, y que tuvieron que justificar su permanencia en el hospital, siendo destituidos el resto.

Se hace cargo nuevamente de la dirección el doctor Pedro Quirós Isla, que en Mayo de 1936 había sido suspendido mientras se le incoaba expediente por diversas denuncias políticas presentadas contra el.
Con la ocupación franquista se nombra un Juez Instructor y entre Oviedo y Luarca, debido al cerco, se van ejecutando los expedientes, estos siempre tienen la misma tramitación: solicitud de informes a la Oficina de Información y Enlace, quien da cuenta de la actividad política o sindical. A la Comisaría de Investigación y Vigilancia, que a su vez informa de los antecedentes policiales o penales. Publicación de la apertura del expediente en el Boletín Oficial de la Provincia concediendo cinco días al expedientado para efectuar su pliego de descargo. Y tras una literatura equívoca que intenta ocultar quién se levantó en armas contra el régimen establecido que era la República, como por ejemplo,...”en las filas de quienes se han levantado en subversión comunista contra el régimen y organización secular de la vida española”... o ...” y para mantenimiento de los sagrados principios que forman la nueva España”. Los expedientes terminan con la destitución del empleado con efectos retroactivos a la fecha en que había dejado de acudir al Hospital de La Cadellada.

Una vez que el Hospital fue desalojado por los republicanos, el lugar se convirtió en blanco preferente de la artillería sitiadora republicana al ser ocupado por las tropas franquistas, y el Psiquiátrico hubo de ser desalojado en Diciembre de 1936 para buscar refugio en Las Dominicas, de donde tienen que evacuar también a finales de febrero de 1937, marchando entonces al Colegio del Santo Ángel. El Colegio también hubo de ser abandonado, trasladándose entonces al Monasterio de Córias, en Cangas del Narcea, lugar ya definitivo hasta que terminada la guerra, y reparado el edificio de La Cadellada, acogió nuevamente la sede del Hospital Psiquiátrico Provincial.

La Guerra:

En septiembre de 1937 el ejercito “nacional”, con cuatro Brigadas Navarras, en conjunto unos 33.000 hombres, ya veteranos en la campaña del País Vasco y Santander, con gran cantidad de armamento artillero y fuerte apoyo aéreo de la “Legión Cóndor” alemana, que durante la campaña alfombrará de bombas incendiarias los reductos de resistencia republicana, cruzan la frontera Cántabra con Asturias, reduciendo cada vez más las bolsas de resistencia republicana.

Entre estas brigadas de requetés se encuentra la 6 Brigada Navarra, creada en Mayo de 1937 durante la campaña del país Vasco al mando del Coronel Miguel Abriat, y que entre otros, en la Primera Media Brigada, se encuentra el 4† Batallón Arapiles n† 7, al mando del Comandante de Caballería Emilio Molina, incorporado a este Batallón el 6 de Julio de ese año.

El Comandante Molina permanece al mando del Batallón “Arapiles” hasta que es relevado con fecha 9 de diciembre por ascenso a Teniente Coronel, y se le da el mando de la Segunda Media Brigada de la 63 División.

El 11 de Octubre se hace cargo de la 6 Brigada el Coronel Heli Rolando de Tella. Se reorganiza la Brigada y pasa a tener 3 Agrupaciones en vez de las dos iniciales. La primera Agrupación sigue también al mando del Teniente Coronel Alberto Serrano.
Dos lugares destacan en la dura y desesperada resistencia puesta por las fuerzas republicanas en la que se aprovecha de la dureza del terreno: el Mazuco y Peñas Blancas. Dos hombres destacan dirigiendo sus defensas: Higinio Carrocera en el primero y Fernández Ladreda en el segundo.

No obstante, la superioridad, profesionalidad, armamento y la veteranía de las tropas “nacionales” se impone contra aquellas fuerzas civiles mal armadas e improvisadas, la República quema sus últimas reservas llamando a los asturianos más jóvenes, pero a mediados de octubre de 1937 el "ejército" republicano asturiano prácticamente ya no existe.

El comandante Molina

Seguramente es en estos días, cuando se produce un hecho que Antonio Lorenzo nos cuenta y que a su vez le fue narrado directamente por su primo, refiriéndose al jefe que mandaba el regimiento acampado en el Monasterio de Valdediós, y que transcribimos “Le estoy viendo alto, fuerte, vestido de uniforme lleno de medallas, con un crucifijo enorme colgado al cuello y una cicatriz que le marcaba desde el rabillo del ojo izquierdo hasta la comisura de la boca dándole un aspecto sardónico. El nos pasaba la mano en la cabeza y seguía su paseo siempre en la alameda que da entrada al convento y siempre iba solo. Después quedé sabiendo por mi primo que la cicatriz era herida de bayoneta y el motivo de el andar solo parece ser que los otros oficiales le evitaban, hacían el vacío por su crueldad pues no hacia prisioneros y justo en el ultimo combate que tuvieron antes de llegar a Valdediós habían capturado una compañía de milicianos todos jóvenes de ultima hora y los había mandado pasar a bayoneta como era su costumbre”.

De ser correcto el recuerdo de Antonio Lorenzo narrado anteriormente, es probable que se produjese este día 19, pues en la copia del Diario de Operaciones de la VI Brigada Navarra detalla de la siguiente forma las operaciones del día : “La primera Agrupación con Arapiles y la 13 de Zaragoza tras duros combates, en que cogieron más de 70 cadáveres enemigos, dos ametralladoras y 74 subfusiles ametralladores, ocuparon Caravidales, La Guesal y Cereceda” y aunque informa igualmente que el “Arapiles” tuvo 68 heridos, es el único día en que se recoge el número de víctimas del bando republicano.

Es importante señalar que en estos días prácticamente ya no se combate, lo recoge el diario de Javier Nagore, mencionado anteriormente y que señala que en su camino hacia Gijón se cruzaban con “un chorreo de milicianos que, con todo su armamento, camina en dirección contraria, hacia sus pueblos y aldeas. No hay odio en sus miradas, sino cansancio”

El día 21 la IV Brigada Navarra entra por la tarde en Gijón, mientras que la I llega a Peón, y según el diario de Javier Nagore, del que recoge un extracto Daniel Palacio en el Cuaderno de Historia n† XIII, editado por el Ateneo Obrero de Gijón, apuran para llegar también a Gijón, haciendo noche en Granda. La VI Brigada siguió su marcha sin encontrar resistencia.

Sin embargo el libro de Martínez Bande “El final del Frente Norte” da como día de entrada en Gijón por la I Brigada Navarra el día siguiente, 22 de Octubre, y termina la guerra en Asturias. Y da comienzo entonces una durísima y cruel etapa de represión, siempre ocultada y por supuesto negada por sus protagonistas.

El día 22 de Octubre la VI Brigada se establece “a lo largo y a ambos lados de la carretera Oviedo a Villaviciosa”. “La primera Agrupación lo hizo en Valdediós y pueblos inmediatos.” En el Monasterio se establece el IV Regimiento Arapiles 7, como mínimo, pues se encuentra allí el primo de una de las enfermeras, de Conchita Moslares, como asistente del alférez Mendiarán, perteneciente a la 4 Cia. del Arapiles.

Este hecho apunta a que el Comandante Molina sea la persona que Antonio Lorenzo nos señala en su mensaje, transcrito parcialmente anteriormente y del que completaremos más adelante, aunque no hemos podido confirmarlo con total seguridad hasta ahora.

La Agrupación llegó a Valdediós hacia las 15 horas del día 22 de Octubre, hora que coincide con lo grabado por Ester y su madre en una cinta posteriormente.
La viuda e hija de Emilio Montoto nos cuentan en dicha cinta que el día de la llegada de los militares a Valdediós, quienes llevaban entre ellos un sacerdote, se dijo una misa en el exterior y a la que asistieron también los vecinos del lugar.

Durante este mes de Octubre se ha recrudecido la huida hacia Francia de las personas que temen los horrores de la guerra, y esa etapa de represión que adivinan que vendrá tras la derrota. Entre ellas varias personas de la plantilla del Hospital de Valdediós que posteriormente detallaremos, algunos, significados ya durante los hechos de la Revolución de Octubre de 1934, como es el caso de Domingo González.

Personaje importante en el sindicalismo de la época, según la nota autobiográfica que más adelante incorporamos a nuestro trabajo.

Hubo quién marchó, Mari Paz Pérez, hija de Gerardo Pérez Ania, recuerda que Rosa Flórez fue a su casa a despedirse, pero volvieron bien por que no encontraron donde ir o porque consideraron, al igual que los que no se movieron de allí, que no tenían nada que temer pues estaban cumpliendo su obligación como funcionarios dependientes de la Consejería de Sanidad de un gobierno legítimo como era el de la República. Posiblemente contribuyera a esta idea el hecho que fueran detenidos enseguida cinco de los empleados del hospital y no se tomasen más medidas en esos momentos.
A la vista de los hechos acaecidos posteriormente no cabe duda que se equivocaron y ese error les costó la vida a muchos de ellos.

Mari Paz nos cuenta que llegaron a Valdediós, procedentes de Covadonga, parte de personal, enfermos, y heridos de los hospitales allí establecidos, uno de Sangre, dependiente del Socorro Rojo, que debía ser pequeño dada la corta relación de atendidos que en un momento dado realiza, y otro mucho mayor dependiente de la Consejería de Sanidad. Al igual que del Hospital de Valdediós hemos localizado la relación del personal del Hospital de Covadonga. No, en cambio, del Hospital de Sangre.

La tragedia:

Como ya hemos mencionado, durante los primeros días de la llegada a Valdediós del Regimiento IV de Arapiles 7 fueron detenidos cinco empleados que en un principio son conducidos a la cárcel de Villaviciosa y posteriormente son trasladados a la Cárcel del Coto en Gijón, donde se les juzgaría en Consejo de Guerra.

El resto de empleados continuó sus funciones en el Hospital hasta el 27 de Octubre en que ocurrió la tragedia que aún se recuerda por las circunstancias que concurrieron: la crueldad, la premeditación y los intervinientes. Por un lado soldados del ejercito “nacional”, indudablemente con la aquiescencia de sus mandos, y por otro personas civiles que no habían empuñado un arma y que como profesionales sanitarios de un Hospital dependiente de la Consejería de Sanidad eran meros funcionarios civiles no combatientes.

Ese día parece ser que llegó un mensajero procedente de Oviedo con una lista.

Los nombres de esa lista son llamados. Emilio Montoto, ante la preocupación de su esposa al oír su nombre, le dice: “no temas que por cuidar dementes no me va a pasar nada”. Sería la última vez que le vio con vida, según nos cuenta su hija Esther.

A lo largo de ese día Mari Paz, hija de Gerardo Pérez, que había sido detenido, es enviada por su madre al Monasterio de Valdediós para pedir a una enfermera amiga que las acompañe por la noche. Parece que es Rosa Flórez la que le contesta que ellas están encerradas allí y que no las dejan salir.

Testimonios

A continuación reproducimos la versión de Antonio Lorenzo, hijo de la enfermera Conchita Moslares, literalmente tal como nos la cuenta, únicamente nos hemos permitido corregir algunas letras o la ortografía de algunas palabras pues se trata de un hombre que lleva muchos años fuera de España.
Antonio nos cuenta: ”El dia anterior a eso de las 9 de la mañana, apareció en el convento un sujeto vestido con un traje negro y corbata con una carpeta (nosotros estábamos jugando en la alameda, lo teníamos visto y fijado por que desentonaba del ambiente) el cual la entrego al Pires y se fue. Este por su vez llamó a su ordenanza y le pidió para entregar una lista que sacó de dicha carpeta al oficial de turno para no dejar salir a los que estaban en la misma. El ordenanza pasó una mirada en la misma y se encontró con un apellido –Moslares- en la misma.....así que se puso a buscar quien tenia ese nombre y cuando mi madre llegó, él la estaba esperando y enseguida se identificaron como primos pues mi madre tenia contacto con las tías y tíos, él la puso al tanto de lo que había y fue a hablar con el Piles, el cual le autorizó a sacarla de la lista.
Despues mi madre fue a pedir por Angeles la Sampedra, compañera de muchos años de mi madre y también consiguió sacarla de la lista. A partir de ahí no se separó mas de mi madre la noche toda.”

También Ester y su madre nos confirman el que los empleados fueron llamados nominalmente por lista. Creemos que, al margen de la procedencia de la lista, bien sea por carta, como nos dice Antonio Lorenzo, o bien por nómina, como nos cuentan Ester Montoto y su madre, lo que si queda clara es la premeditación de los hechos que ocurrieron posteriormente.

El visitante y la “Sala de Física”

Entre los años 1965 y 1970, siendo entonces Anita la encargada de enseñar el Monasterio de Valdediós a los turistas, recuerda que un día uno de ellos se dirigió a ella al acabar la visita, preguntándole si sabía dónde se encontraba la “sala física”, una vez allí el hombre comentó emocionado, según Anita, que aún mantenía fijas en su memoria las imágenes que contempló allí, horrorizado. Después le pidió ir al prado donde se encuentra la fosa común donde fueron enterradas las personas asesinadas, y le contó que fue obligado a ayudar a llevar a dos mujeres hasta el lugar de su muerte, y que acabó perdiendo el conocimiento pues era muy joven, cuando lo recobró se encontraba nuevamente en el Monasterio. El le aseguró que fueron 18 las víctimas mortales de aquella noche.

Antonio Lorenzo, asegura: ”Nuestro primo después nos informó de varios detalles del suceso. Se llevaron que yo me recuerde sobre 33 personas, las obligaron a excavar la fosa y acostarse en el fondo de la misma y así los mataron, menos a Piedrafita que intento huir y le dieron un tiro en la cabeza, seguro que esta allí enterrado. Después de eso los perros andaban desenterrando restos humanos y alguien los enterró mejor”.

Excavaron su propia fosa

Este detalle de los perros también nos lo cuentan Esther Montoto y Anita, siendo el padre de esta última quién decide enterrarlos mejor.

Eduardo Garcia, en su artículo publicado en La Nueva España con fecha 29 de diciembre del año 2002 refiere el testimonio del sacerdote que acompañaba a la tropa y transmitido a otro amigo sacerdote con motivo de unos ejercicios espirituales: “Es un relato estremecedor que habla de una cena preparada por las propias enfermeras, de un baile obligado, del consumo de gran cantidad de alcohol y de todo tipo de abusos sexuales por parte de los militares”.
Cuenta la leyenda popular en Valdediós que un capellán militar “nacional” fue el encargado de dar la extremaución a aquellas victimas instantes antes de la matanza.”

La desesperación de los familiares que allí vivían con alguno de los asesinados alcanza un punto culminante cuando la esposa de Antonio Piedrafita arranca parte de la chaqueta que su marido muerto llevaba puesta. Según se dice a Piedrafita no le correspondía trabajar esa noche. No sabemos si fue llamado por los militares franquistas, o si acudió para ver qué ocurría y si podía ayudar a sus compañeros.

Antonio Lorenzo recuerda también que al día siguiente “como mi madre tenia el turno por la noche ella llegaba a cada a las seis y diez como máximo y traía la leche para el desayuno. En el día del suceso eran las seis y media y no había aparecido, así que yo bajé por la caleya a encontrarla y cuando llegué, en la esquina del muro del convento noté que algo tenia pasado, aquella zona era un castañal de árboles grandes que cubrían un área bastante extensa atrás del convento, pues bien, cerca del camino, ya dentro del bosque, había una área toda revuelta como si hubiese sido escarbada, yo me adentré y vi pedazos de carne humana en un tronco.
Asustado salí de allí y un poco más abajo, cerca de un bebedor que tenia en el camino, me encontré con mi madre que venia llorando y que me puso al corriente de lo que tenia pasado.”...
“a partir de estos hechos perdí mi infancia, mi adolescencia y parte de mi juventud en aquellos años de la posguerra que mejor no recordarlos”.

Resulta un sarcasmo y una demostración de la publicidad mediática el artículo que dos días después de los asesinatos publica Sánchez Mazas en la prensa y del que entresacamos unos párrafos:...”Tú no nos elegiste, Señor, para que fuéramos delincuentes contra los delincuentes, sino soldados ejemplares.....cada acción nuestra sea la afirmación de un valor y una moral superiores”...

Antecedentes y conclusiones:

El mismo día en que los militares marchan de Valdediós, el 28 de Octubre, se produce un acuerdo de la Diputación Provincial para que el doctor Pedro Quirós Isla se desplace allí para recoger a los enfermos del Hospital.
El doctor Pedro Quirós Isla se niega a recibir a la ya viuda de Antonio Piedrafita, asesinado en esa nefasta madrugada, según le contó posteriormente ésta a su hijo que aquellas fechas de los asesinatos de Valdediós tenía nueve meses.

En 1983 Antonio Lorenzo viene a España e intenta entrevistarse con quién esté dispuesto a escucharlo con el fin de exhumar los cadáveres y darles una sepultura digna teniendo que marcharse de la zona sin conseguir absolutamente nada. Nos cuenta Antonio que intentó entrevistarse con Pedro Quirós Isla, pero este se negó alegando su edad avanzada.

En cambio, diez años más tarde, en 1993, se produce un cruce epistolar en la sección de “Cartas al Director” de La Nueva España entre componentes del Ateneo Obrero de Gijón, Daniel Palacios entre ellos, y Pedro Quirós Isla en relación a los sucesos allí ocurridos que este niega y achaca la tristeza y el pesimismo reinante a la detención de los cinco empleados que, posteriormente, serían juzgados en Gijón, y asegura en su carta publicada el 22 de Mayo de 1993 que su memoria es excelente, a pesar de sus años.

La lista de los condenados: ¿Quién fue el responsable?

Es de imaginar que el personal estuviese triste, principalmente, por lo ocurrido a sus compañeros días antes, pero también es probable que Pedro Quirós Isla no tuviese deseos de saber nada ya que nunca quiso recibir a la viuda de Antonio Piedrafita, que acudió repetidas veces a su puerta, en el Monasterio de Valdediós, en demanda de una explicación o ayuda

Qué duda cabe que la recuperación de esa lista que Antonio Lorenzo asegura que tuvieron su primo y su madre, pues de otra forma no se explica el saber que Ángeles García también se encontraba en ella, nos diría la relación de nombres que contenía, su procedencia, y quién la firmaba. Pero nos tememos que no aclararía totalmente el número de las víctimas.

Es posible que la famosa lista contuviese los nombres de las personas que siendo empleados de la Diputación en el Hospital de La Cadellada habían dejado de acudir a su puesto de trabajo por distintas causas, bien por haber huido desde el inicio de la guerra, por haberse ido a Valdediós por una u otra razón, o haber ido directamente al frente, y que fueron represaliados y expulsados. Efectivamente serían más de treinta.

Si descontamos de esta cifra los que huyeron de Valdediós al aproximarse el ejército “nacional” y, por tanto, volvieron posteriormente a su casa; y los que se pasaron de Oviedo a zona republicana sin ir a Valdediós e incluimos a los que se encontraban allí procedentes de Gijón, aunque no habían sido empleados de la Diputación, nos aproximaríamos a la veintena facilitada por aquel veterano visitante al Monasterio.

Otra opción es que, una vez desmayado este testigo directo de los hechos, no contemplara una segunda tanda de asesinatos que bien pudieran ser del personal procedente de Covadonga, incluidos para eliminar testigos. Es por esto que incluimos al final de este estudio la relación del personal existente en el mismo, aunque a fecha del verano del 37, es decir, antes de su desaparición..

Personal funcionario del Hospital de Valdediós:

En la relación del Hospital comentada anteriormente hemos observado algunos aspectos a destacar.
1) Que no todos los empleados que salieron de Oviedo con la expedición figuran en ella:
2) Falta en la Lista como mínimo Antonio Piedrafita, que sí estuvo e incluso fue asesinado allí, carencia que desconocemos si es debida a un error o si se encontraba entonces de permiso. Y si algún otro se encuentra en la misma circunstancia.
3) Haciendo el cruce de las personas que figuran en la relación del Socorro Rojo, como procedentes del Psiquiátrico, quedan algunos nombres que tampoco figuran y que aún no hemos podido determinar su relación con el hospital.

Relación del personal sanitario del Hospital Psiquiátrico de Valdediós

Nombre -------------------------- Procedencia ------------- Cargo
Felicidad Álvarez......................Gijón...........................Lavandera
Pergentína Abarrio Busto.......... Cadellada ................Enfermera
Rosario Álvarez........................ Cadellada ..................Enfermera
Luz Álvarez Flórez................... Oviedo .....................Ayte Cocina
Adela Álvarez González........... Cadellada ............Administradora
José Álvarez González..............¿? ................................Conductor
Claudia Alonso Moyano...........¿Gijón? ..........................Limpieza
Soledad Arias Menéndez........ Grado.............................Limpieza
Manuel Coalla Guisasola..........Gijón ............. Estud. de Medicina
David Cueva.............................¿? ................................Enfermero
Mercedes Díaz González..........Cadellada ...................Enfermera
Sagrario Estébanez.................. Cadellada ......Plancha y Costura
Ricardo Fandiño Iglesias.......... Cadellada ......................Médico
Oliva Fernández...................... Cadellada ..................Enfermera
Josefa Fernández Novo........... Cadellada ..................Enfermera
Rosa Flórez............................. Cadellada ...................Enfermera
Jesús Fuente Meredíz...............Cadellada ..................Enfermero
Felisa Galán.............................Cadellada ...................Enfermera
Ángeles García........................ Cadellada ..................Enfermera
Almudena García Fernández.... Puelles ......................Lavandera
Antonio González................... ¿Gijón? .........................Enfermero
Lucía González........................Cadellada ....................Enfermera
Domingo González.................. Cadellada .....................Conserje
Max.Manuel González García..Cadellada ...................Practicante
Antolín González López...........Castrillón.........................Enfermero
Consuelo Iglesias..................... Cadellada ............Plancha y Costura
M Teresa Martínez González.. Gijón ........................Enfermera Sub.
Julita Menéndez Álvarez..........¿? ............................Enfermera Sub.
Urbano Menéndez Amado........Gijón ..............................Enfermero
Soledad Menéndez Pello..........¿? ...................................Limpieza
Concha Moslares.....................Cadellada ...................Enfermera
Emilio Montoto........................Cadellada ...................Enfermero
Gerardo Pérez Ánia..................Cadellada .......................Barbero
Marina Solís Tuya....................Gijón.............................Enfermera
Eladia Suarez Solís...................Cadellada ....................Enfermera
Pilar Quirós..............................Cadellada .....................Enfermera
Anselmo Valdés.......................Cadellada ........................Guarda
Manuel Vallina Pérez...............Gijón .............................Enfermero
Fernando Valledor....................Oviedo .........................Electricista
Francisca Vázquez...................Cadellada .....................Cocinera
Rita Viesca.............................. Cadellada ...................Enfermera
José M Villarrica Corujo........zona Puelles .................Panadero

Hay que añadir a:
Casimiro García Cores............Gijón............................ Enfermero
(declara en diligencias del Juzgado con motivo del suicidio de un enfermo)

Antonio Piedrafita García.........de Cadellada ............... Enfermero
(omitido en la relación de personal)
Fernando González Riancho.....¿...........?.............. Enfermero

NOMBRES SIN CRUZAR EN LISTA DEL SOCORRO ROJO

Como ya indicamos anteriormente la lista de afiliaciones al Socorro Rojo nos ha servido para el cruce de nombres del personal que procedía de Oviedo, y algunos de Gijón obtenidos en las fichas de afiliaciones de los Sindicatos U.G.T. y C.N.T.
Quedan por determinar si las siguientes personas correspondían a personal del Hospital o familiares o incluso si se trató de personas que únicamente estuvieron un corto plazo de tiempo.
Manuel González Menéndez
Antonio Suárez
Vicenta Álvarez Álvarez
Manuel Roiget Cortés
Hay dudas si los tres nombres siguientes pueden formar parte del grupo “Manicómio Provincial” como le denominan, por tratarse seguramente de personas de la zona.
Francisco Polledo Menéndez
Trinidad Peón
América Peón

PERSONAL QUE MARCHO DE OVIEDO Y NO FIGURA EN LA RELACION DE VALDEDIOS

Sorprende un tanto que algunos empleados que aparentemente marcharon con el grupo de La Cadellada, no figuren en cambio en la relación del Hospital.
Manuel Álvarez Álvarez
José Forneri Beltrán
Marcelino Abelardo Noriega
Pablo Tolín Fernández
Ciriaca Rodriguez López
Luis F. Tejuca Valdés
Liberto Valderrama Sotelo

De momento únicamente hemos localizado a Liberto Valderrama integrando la lista de personal del Hospital de Covadonga.
Pablo Tolín es situado por el Sindicato de la C.N.T. de Gijón en Villaviciosa. Pero a fecha 23 de septiembre de 1937 se encuentra, con 32 años de edad, integrado en la Brigada Auxiliar de Fortificaciones n† 1 con categoría de Brigada.

PERSONAL DETENIDO EN VALDEDIOS Y POSTERIORMENTE JUZGADO EN GIJON.

JOSE ALVAREZ GONZALEZ
JESUS FUENTES MEREDIZ
FERNANDO GONZALEZ RIANCHO
GERARDO PEREZ ANIA
FERNANDO VALLEDOR PRIETO

JOSE ALVAREZ GONZÁLEZ. Conductor del Hospital
Condenado a pena de muerte en Consejo de Guerra, se le conmutó el 15 de Febrero de 1938.

JESUS FUENTES MEREDIZ. Enfermero
Procedía de La Cadellada, fue destituido el 28 de enero de 1935 por los sucesos ocurridos durante la Revolución de Octubre de 1934. Fue repuesto el 1 de Marzo de 1936, al igual que el resto de sus compañeros en igual situación, con motivo de la amnistía decretada cuando ganó las elecciones el Frente Popular.
La Oficina de Vigilancia y Enlace lo señala como socialista y es destituido con fecha efecto 19 de julio de 1936.
Es detenido el 26 de Octubre de 1937 en Valdediós y puesto en libertad, según el mismo declara el 19 de Agosto de 1940.
Solicita su reincorporación en Mayo de 1952, viviendo en Oviedo y es desestimada en Febrero de 1954.

FERNANDO GONZALEZ RIANCHO. Portero del Hospital de Valdediós.
Era vecino de Amandi.
Según M.Laruelo, fue juzgado en Consejo de Guerra el 17 de Noviembre de 1938, siendo condenado a 12 años de prisión.

GERARDO PEREZ ANIA. Peluquero
Procedía de la Cadellada, aunque no se ha podido localizar el expediente de su permanencia en dicho Hospital.
Natural de Ablaña, de 40 años, casado y con 3 hijos.
Pertenecía al Partido Socialista y desempeñó el cargo de Secretario de la Agrupación de Ablaña durante varios años, y posteriormente, en el 1934 se afilia a la U.G.T.
Llegó a Valdediós el 4 de Noviembre de 1936.
Detenido es conducido a Gijón donde tras Consejo de Guerra es fusilado el 16 de Febrero de 1938.

FERNANDO VALLEDOR PRIETO. Electricista.
Natural de Oviedo, de 56 años.
Aunque no pertenecía a la plantilla de La Cadellada si era empleado de la Diputación. No hemos podido localizar tampoco su expediente, aunque sabemos que era republicano.
En la biografía efectuada para el Psiquiátrico el 26 de Agosto de 1937 declara haber llegado a Valdediós el 1 de Febrero de dicho año y pertenecer desde los 19 años al Partido Republicano Federal.
Fue detenido y trasladado a Gijón donde se le condenó a muerte en Consejo de Guerra. Fue fusilado el 16 de Febrero de 1938.

PERSONAL QUE CONSTA SU MUERTE EN VALDEDIOS.
URBANO MENENDEZ AMADO
EMILIO MONTOTO SUERO
SOLEDAD NIETO ARIAS (SOLEDAD ARIAS
MENENDEZ)
ANTONIO PIEDRAFITA GARCIA
ROSA FLOREZ MARTINEZ (por testimonio)
LUZ ALVAREZ FLOREZ (por testimonio)
OLIVA FERNANDEZ VALLE (por testimonio)

URBANO MENENDEZ AMADO: Enfermero.
Se incorporó al grupo procedente en Gijón, donde vivía en la Avda. de Oviedo en las casas del sebo. Tenía 18 años.
Hemos encontrado su ficha de afiliación tanto en U.G.T. como en la C.N.T., ignoramos si se dio de baja en uno de ellos previamente. Era el más joven de los enfermeros, 18 años. En todos los testimonios recogidos se le hace novio de Luz Alvarez, también asesinada esa noche.

EMILIO MONTOTO SUERO: Peón de Patio en La Cadellada.
Fue suspendido en el expediente de depuración con fecha efecto 22 de Octubre de 1936 y únicamente se le declara afecto a Frente Popular y aunque figuró como propuesto a expediente por los hechos de la Revolución de Octubre de 1934 no se le llegó abrir.
Tenía 38 años de edad. Natural de Colunga.
En relación del personal de Valdediós figura como enfermero. A su llegada a Valdediós se afilian el, su esposa Emilia Rieca y su hija Esther al Socorro Rojo, sección de Villaviciosa.
Estuvo en La Habana (Cuba), pero a raíz de la promulgación de la ley del 50% (reparto por igual de mano de obra nativa y española) perdió el empleo y volvió a España consiguiendo plaza en el Psiquiátrico de La Cadellada.
En biografía efectuada el 5 de Agosto de 1937 señala como llegada a Valdediós en Noviembre de 1936 y estar afiliado a la U.G.T.

SOLEDAD ARIAS MENENDEZ. No era empleada de la Diputación. Pudiera tratarse de una Soledad Arias Menéndez afiliada a la C.N.T. que hemos localizado pero sin más datos, y cuyo nombre verdadero sería Soledad Nieto Arias. Intentado ver el historial familiar en los libros del Registro Civil de Grado, pero se nos han puesto tales condiciones que hace inviable la consulta.

ANTONIO PIEDRAFITA GARCÍA: Enfermero.
Prestó también servicio en el Sanatorio que el Doctor Laredo Vega tenía en la calle Fuertes Acevedo de Oviedo, y que fue quien lo trajo desde su pueblo natal Puente de Domingo Flórez. El Doctor Laredo Vega fue expedientado y expulsado de la Cruz Roja por “mal español”. Figuró como propuesto a expediente por los hechos de la Revolución de Octubre de 1934, pero no se le llegó a iniciar. En el expediente de depuración las enfermeras Guadalupe Cordero y Juana Alvarez declaran haberle visto en el Hospital durante la permanencia de las milicias republicanas. La Oficina de Investigación y Enlace le declaran comunista. Fue destituido con fecha efecto 19 de julio del 36. Se sabe que durante su permanencia en Valdediós alquiló una habitación con derecho a cocina en San Pedro de Ambás junto a su esposa e hijo. Por algún motivo no aparece en la relación de empleados del Hospital.

ROSA FLOREZ MARTINEZ: Enfermera Mayor del Hospital.
La Oficina de Información y Enlace la acusa de estar afiliada a la U.G.T. En Octubre de 1935 se le abre expediente por comentarios que efectúa sobre la Superiora y las Hermanas de la Caridad que declararon en el Consejo de Guerra contra Domingo González proponiendo el Juez Instructor la suspensión de empleo y sueldo durante un mes. En relación a los sucesos durante la Revolución de Octubre de 1934 la enfermera Maria Suarez declara que Rosa Florez salía del Centro por las noches en compañía de Sabina Fernández para recoger heridos al Pontón de Vaqueros y servir de enlace con los revolucionarios. En Septiembre de 1936 el Subdelegado Militar en el Psiquiátrico propone igualmente la suspensión de empleo y sueldo por un mes por negligencias, originar conatos de insubordinación en el personal subalterno y diversos comentarios. En expediente disciplinario abierto se la destituye con fecha efecto 23 de septiembre de 1936. Asegurando el Subdelegado Militar que al marchar los milicianos del Hospital ella marchó con ellos en dirección a Gijón. Figura en la relación de personal de Valdediós en calidad de enfermera.

LUZ ALVAREZ FLOREZ: No era de la plantilla de la Diputación. Ayudante de cocina. Hija de Rosa Flórez, se cree que era la novia de Urbano Menéndez y la más joven de las víctimas.
Tenía 19 años de edad y había vivido en Oviedo en Campo de los Reyes.

OLIVA FERNANDEZ VALLE: Enfermera del Hospital.
La Oficina de Información y Enlace la acusa de estar afiliada a la U.G.T. Fue destituida el cinco de Febrero de 1935 por expediente abierto con motivo de los sucesos en el Hospital durante la Revolución de Octubre del 34. Y es repuesta en su cargo el uno de Marzo de 1936. Estuvo prestando servicio durante la permanencia en el Hospital de los milicianos republicanos, marchando con ellos cuando se retiraron del mismo. Figuran en la relación de empleados de Valdediós y se afilió al Socorro Rojo, sección de Villaviciosa. Maripaz la recuerda como una de las víctimas.
Tenía 29 años de edad y era natural de Mieres.

PERSONAL QUE SE IGNORA SU PARADERO TRAS LOS INCIDENTES DE VALDEDIOS.

CLAUDIA ALONSO MOYANO
FELICIDAD ALVAREZ
DAVID CUEVA RODRIGUEZ
CASIMIRO GARCIA CORES
ANTONIO GONZALEZ
ANTOLIN GONZALEZ LOPEZ
CONSUELO IGLESIAS FERNANDEZ
MARIA TERESA MARTINEZ GONZALEZ
JULITA MENENDEZ ALVAREZ
SOLEDAD MENENDEZ PELLO
PILAR QUIROS MENENDEZ
MARINA SOLIS TUYA
MANUEL VALLINA PEREZ
FRANCISCA VAZQUEZ CANSECO

CLAUDIA ALONSO MOYANO, no era empleada de la Diputación.
El único dato del que contamos es que estaba afiliada al Sindicato
Sanitario de la C.N.T. En Gijón.

FELICIDAD ALVAREZ, No era empleada de la Diputación,
Era natural de Gijón, del barrio de Sotiello, y tenía 21 años de edad.
DAVID CUEVA RODRIGUEZ, No era empleado de la Diputación.

CASIMIRO GARCIA CORES, No era empleado de la Diputación.
Nacido el 13 de enero de 1913, estaba soltero y era natural de Gijón, aunque vivía en Oviedo en Campo los Patos.
Se alistó en la 3 Compañía del Batallón Asturias n† 8 en calidad de Miliciano junto con su hermano Luis. Pertenecían ambos a la C.N.T.
El 5 de Noviembre de 1936 es declarado inútil total y llega a Valdediós el 18 de Mayo de 1937.

ANTONIO GONZALEZ. Creemos pueda tratarse de Antonio González Rodríguez, afiliado al Sindicato de Sanidad de C.N.T. pero del que no disponemos de más datos.

ANTOLIN GONZÁLEZ LÓPEZ: No era de la plantilla de la Diputación, fue una de las incorporaciones al grupo. Por la coincidencia de nombre es posible que se trate de Antolín González López, natural de Castrillón, de 23 años y de profesión auxiliar de practicante, y con domicilio en Avilés.
Estuvo en el hospital de La Coruña hasta Enero de 1936.
Afiliado al Sindicato de Sanidad de U.G.T., este Sindicato pudo enviarlo en Mayo de 1937 al Hospital en calidad de enfermero, Pues hemos localizado un escrito de presentación del mismo de fecha 17 de dicho mes pero que no indica destino.
Figura en la relación de empleados de Valdediós.

CONSUELO IGLESIAS FERNANDEZ: Lavandera del Hospital.
En el expediente de destitución la Oficina de Información y Enlace la acusa de comunista. Se la destituye con fecha efecto 19 de Julio de 1936.
Se afilió al Socorro Rojo, sección de Villaviciosa.
Figura en la relación de empleados de Valdediós como plancha y costura.
Tenía 30 años de edad y era natural de Cangas del Narcea.

MARIA TERESA MARTINEZ GONZALEZ, No era empleada de la Diputación.
Era natural de Lugo de Llanera, de 37 años, soltera y afiliada al Sindicato de Sanidad de la C.N.T.
Llegó a Valdediós el 6 de Julio de 1937.

JULITA MENENDEZ ALVAREZ, no era empleada de la Diputación.
Únicamente sabemos de ella que se encontraba afiliada al Sindicato Sanitario de la C.N.T.
Tenía 30 años de edad y era natural de Avilés.

SOLEDAD MENENDEZ PELLO, no era empleada de la Diputación.
No hemos podido determinar aún su identidad.
Aunque en la lista del personal de Valdediós figura como Menéndez, era de apellido Méndez.

PILAR QUIROS MENENDEZ, enfermera.
No hemos podido localizar su expediente de la Diputación, pero si el correspondiente a un resumen de su biografía efectuada en Valdediós.
Tenía 50 años de edad, y procedía de Oviedo.
Afiliada a la U.G.T.

MARINA SOLIS TUYA, No era empleada de la Diputación.
Era de Gijón, soltera, y de 20 años.
Afiliada al Sindicato de Sanidad de la C.N.T., llegó a Valdediós el 6 de Julio de 1937, según señala ella misma en su biografía personal para el expediente.
Tenía 20 años de edad y era natural de Gijón.

MANUEL VALLINA PEREZ: No era de la plantilla de la Diputación. Vivía en Gijón, calle Corrida. Tenía 33 años, soltero, y estaba afiliado al Sindicato Sanitario de U.G.T. y anteriormente al de Oficios Vários también de U.G.T.
Llegó a Valdediós el 4 de Abril de 1937 después de desempeñar otros trabajos según cuenta en biografía efectuada en Agosto de 1937 para su expediente.
Figura afiliado también al Socorro Rojo, sección de Villaviciosa. Al igual que en la relación de personal de Valdediós.

FRANCISCA VAZQUEZ CANSECO: Ayudante de Cocina.
Fue detenida el 3 de Agosto de 1936, junto con otras compañeras, y puesta en libertad posteriormente, pero tanto de ella como de las otras personas, La Comisaría de Investigación y Vigilancia comunica a la Diputación que han de quedar suspendidas de empleo y sueldo hasta depurar sus responsabilidades individualmente. Ya fue destituida el 12 de febrero de 1935 acusada de participar en los hechos de la Revolución de Octubre de 1934. Reingresó posteriormente el 29 de febrero de 1936.
La Oficina de Información y Enlace la acusa de comunista. En el expediente de depuración es destituida con fecha efecto 5 de Agosto de 1936. Se afilió al Socorro Rojo, sección de Villaviciosa. Figura en la relación de empleados de Valdediós como cocinera.
Tenía 37 años y era de Oviedo, con domicilio en Campo de los Reyes.

PERSONAL DEL QUE DISPONEMOS DE NOTICIAS POSTERIORES A LOS SUCESOS DE VALDEDIOS.
RICARDO FANDIÑO
MAXIMINO MANUEL GONZALEZ GARCIA
DOMINGO GONZALEZ GONZALEZ
RICARDO FANDIÑO: Médico.

El 7 de Mayo de 1936 con motivo de la suspensión de empleo y sueldo del Dr. Pedro Quirós Isla, Jefe Clínico del Hospital . Se le designa para que con carácter interino preste los servicios encomendados al Dr. Quirós. Fandiño no comparece y no se posesiona del cargo. Si se presentó en cambio, según declaraciones de varias personas del personal del Hospital, durante los días en que el mismo estuvo en poder de los milicianos. Momento además en que se presentaron al parecer algunos familiares de enfermos internados para llevárselos. Cuando se retiraron de La Cadellada llevó a parte de los enfermos y parte del personal y dirigió el Hospital de Valdediós.

En el expediente que se le abre la Oficina de Investigación y Enlace informa que es de filiación comunista y que se encuentra en Gijón como Capitán de Asalto. La Comisaría de Investigación y Vigilancia da cuenta de que ..."en el año 1934 perteneció al Partido Republicano Radical Socialista. Y en el 37 al Partido de Izquierda Republicana, siendo admirador además del Sr. Azaña".

Se le destituye con fecha efecto 19 de Julio de 1936.
Estaba afiliado a la C.N.T.-Sindicato Unico de Sanidad de Gijón.
Fue nombrado Capitán Médico Inspector con fecha 15 de Noviembre de 1936 hasta el 20 de Octubre de 1937 siendo evacuado a Cataluña para continuar la lucha desde allí.

MAXIMINO MANUEL GONZALEZ GARCIA: Practicante del Hospital.
Tomó parte activa en los sucesos acaecidos en el Hospital con motivo de la Revolución de Octubre de 1934, por los que estuvo detenido en la Cárcel Modelo de Oviedo y a resultas del Consejo de Guerra que se le formó se le condenó a quince años de reclusión.
Se incorporó al Psiquiátrico al quedar libre con motivo de la amnistía después de las elecciones de Febrero de 1936.
Dejó de asistir al Hospital desde el 19 de Julio de 1936, y durante el expediente de depuración varias personas del personal declaran
que durante el tiempo de permanencia en el Hospital de los Milicianos habían visto en el mismo a Maximino Manuel, entre otros. Es destituido con fecha efecto del 19 de Julio del 36.
Se afilia también al Socorro Rojo, sección de Villaviciosa. Y en enero de 1937 solicita su alta en el Sindicato de Sanidad de U.G.T..
Figura en la relación de empleados de Valdediós.
Con fecha 18 de Noviembre de 1938 el Dr. Ricardo Fandiño le firma un certificado en Barcelona en el que indica que además de ejercer en el Psiquiátrico, atendía la Clínica Militar situada en San Esteban de las Cruces hasta su evacuación.

DOMINGO GONZALEZ GONZALEZ: Conserje del Hospital.
Natural de Valverde (León), de 57 años.
Se la acusa de estar afiliado a la Agrupación Socialista de Oviedo.
Intervino en los sucesos de la Revolución de Octubre del 34, por los que fue sometido a Consejo de Guerra y se le condenó a 20 años de prisión. Se incorporó al Psiquiátrico tras quedar libre con motivo de la amnistía decretada por el triunfo en las elecciones de Febrero de 1936 del Frente Popular.
Dejó de asistir al Hospital desde el 19 de julio del 36, fecha desde la que es destituido en el expediente abierto por la Diputación Provincial.
Figura en la relación de empleados de Valdediós con las mismas funciones de Conserje. Y en la filiación al Socorro Rojo, sección de Villaviciosa.
En una biografía manuscrita para el Psiquiátrico y de fecha 15 de agosto de 1937 declara estar afiliado a la Agrupación Socialista de Mieres desde 1902, desplegando una intensa actividad política y sindical. En setiembre de 1910 colabora con Manuel Llaneza para la organización del Sindicato Minero Asturiano de la U.G.T..
Hubo de emigrar a Francia en 1922 tras la huelga de dicho año donde perteneció al Partido Socialista Francés volviendo a España en 1932.
Con fecha 4 de Septiembre de 1937 solicita pasaporte de evacuación para él y seis familiares más. Mari Paz asegura que efectivamente no estaban ya cuando se presentaron las tropas en Valdediós.

BIBLIOGRAFIA Y DOCUMENTACION CONSULTADA- Fondos de los siguientes Archivos.
- Archivo Histórico Provincial de Asturias
- Archivo General Militar de Avila, sección Brigadas Navarras
- Archivo General Militar de Salamanca, sección Guerra Civil
- Archivo General Militar de Segovia
- Fondos de la Fundación José Barreiro correspondientes a José Mata
- Folletos del Ateneo Obrero de Gijón. Cuadernos de Historia
- Artículos de La Nueva España sobre Valdediós publicados por Eduardo Garcia y Victor L. Álvarez.
- Historia de Asturias, editada por Silverio Cañada. Artículos de D.Javier Rodríguez Muñoz.
- Monografías de la Guerra Civil Española de Martínez Bande.
- Mil días de fuego, de Jose M Gárate.
- Guerra Civil-Frente de Asturias, de Javier Nagore.
- La Libertad es un bien muy preciado, de M.Laruelo


Pedro de la Rubia y José Antonio Landera
Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH - Asturias)


Fuente: La memoria de los nuestros.

Etiquetas:

1 Comments:

Blogger busto said...

Muchas gracias por el documento. Me hace revivir ciertas historias que siempre comentó mi abuela que trabajó junto con su madre de enfermera en el hospital de villaviciosa durante la guerra, creo que me decían que se llamaba
"Hospital Militar de Villaviciosa" las dos sobrevivieron. Me comentaba que un médico estaba infiltrado entre el personal, era de la 5ª columna y apareció vestido de militar un día después de la caída de villaviciosa, a muchas de ellas las mataron por posicionarse...(según ella, claro). la verdad que sólo queda mi abuela, tiene 94 años. Con tu descripción me surgen un montón de dudas e intento encajarlo en la historia. Realmente como se llamaba el hospital? se pueden conseguir los listados de los trabajadores?. te agradecería cualquier ayuda
un cordial saludo. te adjunto mi mail.
guah.on@gmail.com

5:14 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home